¡Ya cantó el gallo! A coger las horcas, a ponernos las botas de goma y vamos a dar de comer a los cerditos, ordeñar las vacas y retirar un poco del estiércol, para que los cerditos nos crezcan limpios y bellos. Después ponemos en marcha nuestro tractor y ¡al campo! Mientras tanto, nuestra mujer con los hijos rezará pidiendo para que sea un buen día y los tornados no vuelvan a destruir nuestros cultivos. Ay, sí, la vida de un agricultor no es nada fácil... En Farmerama, no obstante, la cosa es totalmente diferente. Bienvenido a nuestra granja llena de color y alegría, donde los trabajos de campo y la cría de animales son interesantísimas.
Farmerama es un juego de navegador donde nuestra tarea principal consiste en cuidar una granja loca. Unas zapatillas calientitas en vez de botas de goma y coloridas animaciones en vez del desagradable aroma del estiércol. Nuestra mayor preocupación serán unas cuantas malas hierbas tras algunos días de ausencia en el juego. ¡A mí me gusta!

Siembra
Después de un rápido proceso de registro nos dará la bienvenida nuestro Asistente personal que paso a paso nos instruirá en el nuevo sector. Si ejecutamos las misiones del tutorial, fácilmente dominaremos las reglas básicas del juego y, al completarlo, ya estaremos listos para solos cuidar nuestra granja.
Primero marcamos el lugar para pequeños campos de cultivo y sembrado de nuestras primeras lechugas. Con el paso del tiempo, ganando los consiguientes niveles de experiencia, obtenemos acceso a otros tipos de semillas, agregamos más y más hectáreas de terreno, y nuestro bolsillo se llena de más y más musgopeniques. Pero, obviamente, ¡uno no sólo de campo vive! En la ciudad encontraremos muchos edificios de gran utilidad. Vamos con el carpintero para comprar materiales indispensables para construir establos para los animales que críamos, en el mercado compramos semillas que nos hacen falta, y en la cooperativa obtenemos misiones especiales. Hay muchos edificios, y cada uno es muy importante para la vida de cualquier granjero.
Algo está germinando…
La cosecha podemos utilizar como plantones nuevos o como pienso para los animales, la podemos vender en el mercado o entregar, de acuerdo a las órdenes recibidas en nuestra casa. De vez en cuando veremos llegar a un animal nuevo que nos ofrecerá determinada experiencia, musgopeniques u otro premio a cambio de recolectar cierta cantidad de plantas, fruta o animales.
Tampoco nos podemos olvidar del aspecto de nuestra granja. Numerosas decoraciones embellecerán la granja y la harán mucho más atractiva para los turistas que quieren disfrutar del silencio de un pueblo tranquilo y alegre.

Un cubo de abono
Otra moneda importante, aparte de los musgopeniques, son los Florenos. Con ellos compraremos abonos especiales para que nuestras plantas crezcan más rápidamente y mejor y harán más fácil nuestra vida de agricultor, facilitándonos la automatización de muchas actividades y nos permitirán convertirnos de un sencillo agricultor en un verdadero rico. Desafortunadamente, esto también un poco debilitará nuestro bolsillo real. El Floreno es la moneda Premium, la podemos conseguir únicamente comprándola. Como siempre – el que tenga Florenos, tendrá una vida mejor.
A primera vista
La granja más loca del mundo es un deleíte para los sentidos. Los gráficos bonitos y llenos de color, buenas animaciones y alegre música de fondo hacen que el juego sea, simple y sencillamente, mucho más agradable. Todas las ventanas son traslúcidas y funcionales, es muy difícil perderse en el mundo de Farmerama. Podemos escoger entre más de treinta idiomas diferentes, por lo que en el pueblo nos toparemos con jugadores de todo el mundo.

¡Al campo!
El juego agrada la vista, y las aventuras son bastante amenas. El juego no nos forzará a presencia contínua en su seno, y el divertido ambiente hace que tenemos ganas de, otra vez, remover algo de estiércol. Desafortunadamente, la presencia de la moneda Premium en el juego desafortunadamente estropea un poco la diversión a los que deseen jugar sin pagar. Pero vale la pena ponerse las botas de goma y sumergirse hasta las orejas en... ¡en el loco mundo de Farmerama!